Siempre que se desarrolla un sitio web se le da mucha importancia a la usabilidad, la facilidad con la que el usuario navegará por nuestra web. Pero no siempre interesa que esto ocurra. Parece paradógico que no queramos que el usuario se sienta cómodo en nuestro sitio a la hora de navegar por él y realizar ciertas acciones, pero así es. Esto ocurre cuando nuestro negocio no es el servicio web si no otro.
Os voy a hablar de un servicio que nunca ha brillado por su facilidad de manejo, es el canal cliente de Movistar, es un servicio en el que creo que prima el fusilar con ofertas y más ofertas para aumentar más y más nuestro consumo de móvil. Lógico cuando se trata de ganar más y más dinero. Siempre me han parecido muy confusas sus opciones para gestionar mi contrato móvil.
Pero a lo que voy, el otro día ya cansado de recibir SMSs y MMSs de promociones y publicidad no deseada (ni consentida) en mi móvil, me puse a buscar en su web la forma de eliminarlos para siempre. Me habían dicho que se podía, como los fenómenos paranormales, donde hay gente que dice que lo ha visto.
Tras un buen rato infructuoso navegando por las opciones de mi contrato en el menú de la izquierda, menú de acciones para mi contratro, ví que en el footer de la página y muy pequeñito y tenue (#BD99BD sobre fondo blanco) estaba la opción “Web Protección de Datos“.
Si usamos esa opción nos llevará a una página horrible con todos los elementos pegados a la esquina superior izquierda donde nos dará un aviso en plan “¿Estás seguro seguro?” y después nos pide una contraseña que no es la del canal cliente que seria lo lógico, es una específica para ese servicio (ya empezamos poniendo trabas) y que por supuesto no tenemos. La forma de solicitar la contraseña es de lo más rara. Para solicitar la contraseña nos pide el nº de móvil y el número “ICC de la tarjeta SIM”, sí, yo tampoco sé lo que es.
Para conseguir ese nº hay que marcar en el móvil “*#102#”, después tienes que meter el nº de 5 cifras que aparece en la pantalla de tu móvil en el formulario de envío de contraseña, al de unos segundos te llega una contraseña enorme de letras y números que junto con tu nº de móvil servirán para acceder de una vez a la web de protección de datos.
Pero lo mejor es el formulario de protección de datos, se compone de una serie de enunciados del tipo ” Si no desea que movistar” haga tal o cual cosa con sus datos seleccione “NO CONSIENTO” pero algunas preguntas tienen la intención de confundir ya que algunos enunciados se formulan en positivo y otros en negativo, es decir, unos empiezan con “Si desea” y otros con “Si no desea” siendo las opciones a seleccionar siempre las mismas “CONSIENTO” y “NO CONSIENTO”.
Parece ser que para hacer todo esto también existe la opción de llamar al 4407 desde tu móvil, no lo he probado pero sé que es a base de “Si desea tal pulse 2, si desea lo otro pulse 3,…”, seguro que se trata de una experiencia única al estilo brain training :-)
He modificado algunos archivos de la nueva versión versión 0.2.5 de Collabtive. La última versión tenía una novedad importante para el idioma español ya que cambiaba la codificación a unicode UFT8. Le faltaban unos cuantos ajustes para funcionar correctamente para nuestro idioma.
Suelo leer el blog de Dries Buytaert, fundador de Drupal, desde aquí os recomiendo a los usuarios de Drupal suscribiros a su RSS. Esta mañana he leído que la revista Popular Science ha lanzado una nueva versión de su web utilizando Drupal. Hasta aquí todo normal, pero lo que más me ha sorprendido es que su anterior CMS era el software propietario Vignette.
Según Dries, la cuota de mercado de Vignette ha descendido un 3% durante el último año y la renovación de licencias un 15%. En cambio Drupal ha crecido un 200% el último año.
Como sabéis, y si no os lo digo yo, soy un amante de Drupal y mis proyectos utilizan este CMS, si no es totalmente, al menos como base. Al igual que las redes de blogs utilizan Wordpress en sus proyectos.
Creo que Drupal lleva tiempo presumiendo de una calidad que supera las opciones de pago. Recuerdo que cuando trabajaba con la administración nunca se planteaban el uso de un CMS o gestor documental basado en Drupal u otro opensource, la idea era casi siempre reinventar la rueda y por enésima vez reprogramar un CMS a la carta.
Cuando el desarrollo se hacía lo suficientemente caro superando el presupuesto, y largo en plazos, se empezaba a especular con la posibilidad de comprar un CMS de pago. Y es que se creían que un CMS robusto se desarrollaba en 4 meses. Drupal acumula una experiencia de años de desarrollo.
Al final optaban por comprarlo hecho y se dejaban una pasta por él, los programadores se tenían que pegar con sus especificaciones durante meses con la única documentación aportada por el fabricante, frente a la comunidad de desarrollo que existe en los CMSs libres. A los programadores se les abrían las carnes por la ignorancia tozudez de los que tomaban tal decisión. Esta decisión casi siempre venía motivada por los amigos de los directivos que a su vez eran directivos en otras empresas y que algo pillaban por el camino.
Yo en parte he sido cómplice de estas decisiones por el puesto que tenía, muchas veces no estaba de acuerdo pero tenía que callar y otras les apoyaba para evitar lo que me parecía más desastroso, “reinventar la rueda por enésima vez”. Siempre hay tiempo para rectificar y últimamente lo estoy haciendo mucho.
Como decía un compañero y amigo: “Cuando se dispara con la pólvora del rey… “.